Roscón de Reyes

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Según la costumbre, cuyo origen se encuentra en una fiesta cristiana, el día 6 de enero, tras la ilusión por la apertura de los regalos dejados por los Reyes Magos, llega el desayuno a base de roscón acompañado en muchas ocasiones de chocolate.

El roscón de Reyes es una masa fermentada y horneada, dulce, que lleva ralladura de naranja/limón y agua de azahar,  decorado con almendras, fruta escarchada y azúcar.

Ingredientes para 8/10 personas

Para la masa:

  • 600 g de harina de fuerza
  • 200 ml de leche
  • 100 g de mantequilla a temperatura ambiente
  • 150 g de azúcar
  • 3 huevos medianos o 2 grandes
  • 25 g de levadura fresca o 1 sobre de levadura seca de panadería (7 o 10 gr)
  • Ralladura de 1 naranja y 1 limón
  • 3 cucharadas soperas de agua/aroma de azahar
  • 1 pizca de sal

Para decorar:

  • Frutas confitadas, guindas, almendras fileteadas, azúcar humedecido
  • 1 huevo

Para el relleno:

  • 1 litro de nata con mínimo 35% de grasa
  • 160/180 g de azúcar (depende de lo dulce que os guste)

Preparación

  • Disolvemos bien la levadura en la leche templada.
  • Comenzamos a preparar la masa, en un cuenco grande, añadiendo primero los ingredientes secos: la harina tamizada, la sal y el azúcar, y después los húmedos empezando por la leche con la levadura y a continuación el resto de ingredientes: mantequilla, huevos, ralladura y el aroma de azahar. Mezclamos con la mano o con una espátula de goma, según nos resulte más cómodo.
  • Cuando ya resulta difícil moverlo en el bol, es el momento de pasarlo a la mesa para integrar bien todos los ingredientes. Podemos añadir un poco de harina a la mesa si se nos pega a las manos, ya que en este momento la masa es bastante pegajosa.
  • Amasamos durante 2 a 4 minutos, dejando reposar otros 5 a 10. La masa irá quedando cada vez más lisa y menos pegajosa. Repetiremos este paso 3 o 4 veces hasta que la masa esté completamente lisa.
  • A continuación empezamos con el primer levado, poniendo la masa en un cuenco untado con un poco de aceite de oliva o girasol, lo suficientemente grande ya que deberá duplicar su tamaño. Lo tapamos con papel film y lo dejamos reposar hasta que doble su volumen. Esto dependerá de la temperatura ambiente, pero llevará 2 o 3 horas. Si queremos acelerar este proceso podemos poner el cuenco cerca de una fuente de calor como puede ser un radiador.
  • Pasamos la masa de nuevo a la mesa para desgasificar, y amasamos unos minutos, formando a continuación una bola que dejaremos reposar 8/10 minutos para que la masa se relaje y resulte más fácil manejarla y así formar el roscón.
  • Pasado el tiempo hacemos un agujero en el centro de la bola y vamos estirando y dando forma de roscón (podemos hacer uno o dividir la masa y hacer dos), colocándolo en una bandeja para el horno con papel de horno o silpat, y pintamos generosamente por encima con una brocha con huevo batido, tapando a continuación con papel film, sin presionar demasiado al roscón para que se pegue lo menos posible. (si no le vamos a poner relleno, es en este momento cuando podemos colocar una sorpresa, figurita, haba,…)
  • Volvemos a dejar que aumente de volumen (aproximadamente el doble), pudiendo optar por dejarlo a temperatura ambiente o acortar el tiempo introduciendo la bandeja en el horno precalentado y ya apagado, a 50 grados, hasta que coja el volumen deseado. No debe aumentar más del doble del volumen, para evitar la sobrefermentación.
  • Quitamos con cuidado el film para evitar que baje la masa, volvemos a pintar con huevo batido, y decoramos a nuestro gusto, con fruta escarchada, almendras y azúcar humedecido (mezclamos 2 ó 3 cucharadas de azúcar con 1 de agua y lo espolvoreamos por encima).
  • Hornear durante 3 ó 4 minutos, en el horno previamente precalentado a 200 grados, bajando a continuación la temperatura 175/180 grados durante otros 15 a 20 minutos, con la rejilla del medio, vigilando sin abrir la puerta. Controlamos la temperatura para evitar que suba el color muy deprisa, ajustando según lo tostado que deseemos.
  • Una vez apagado el horno, dejarlo de 10 a 15 minutos con la puerta abierta para que al sacarlo, el cambio de temperatura no sea muy brusco.
  • Esperamos a que esté bien frio para evitar que se rompa y vamos preparando la nata montada, para lo que tendremos ésta bien fría (podemos ponerla en el congelador unos minutos cuidando que no se congele). Echamos la nata y el azúcar en un bol enfriado previamente y comenzamos a batirla hasta que monte, teniendo cuidado para evitar que se convierta en mantequilla. Para evitar que se baje mucho podemos añadir una cucharada de queso crema.
  • Abrimos el roscón por la mitad con cuidado de no romperlo y vamos rellenando con la nata ayudándonos de una manga pastelera, poniendo en este momento la sorpresa y el haba.
  • Colocamos de nuevo la tapa, quedando listo para comer.