Paradores crea una línea de chocolatinas regionales para obsequiar a sus clientes

Juan Carlos Ontoria

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  • Se trata de “atenciones” con identidad regional y tradicional para el servicio de cafetería y restaurante.
  • Frutas deshidratadas y frutos secos aportan el sello diferencial de cada comunidad autónoma a las 17 versiones desarrolladas en las chocolatinas regionales de cafetería.
  • Para endulzar la sobremesa a los clientes al final de las comidas o cenas en el restaurante se ofrece trufas de chocolate artesanas con diversas coberturas.

Paradores se ha propuesto revolucionar los pequeños detalles con los que se agasaja a los clientes del servicio de bebidas calientes tanto en cafetería como en restaurante. Desde la Dirección de Restauración se ha diseñado una nueva línea de estos dulces obsequios corporativos que acompañan al café, al té o las infusiones, unificándolos para toda la compañía, pero dotándolos de una identidad regional diferenciada para cada comunidad autónoma. Un paso más en su decidida apuesta por una gastronomía fuertemente ligada a los lugares donde se ubican los 97 Paradores de nuestro país.

Inspiración tradicional

Inspirándose en el tradicional “postre del músico”, y tras un proceso de investigación para dotar de identidad a este nuevo producto, se ha creado para el servicio de cafetería una chocolatina donde la base común es chocolate negro 70%, con un toque de chocolate blanco. Una elaboración artesana que se prepara en cada Parador.

El sello diferencial se lo aporta producto local de frutas deshidratadas y frutos secos característicos de cada una de las regiones españolas. Por ejemplo, el dátil y la ralladura de naranja y limón representan a la Comunidad Valenciana, los arándanos y nueces al País Vasco o la almendra y el melón se han seleccionado como los simbólicos sabores complementarios madrileños.

Así, se han desarrollado 17 versiones, cada una representativa de una comunidad autónoma, así como de las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla.

  • Andalucía: Chocolate, almendra, mango y fresa deshidratados.
  • Aragón: Chocolate, orejones y almendra.
  • Canarias: Chocolate, plátano y piña y papaya deshidratadas.
  • Cantabria: Chocolate, avellana y kiwi deshidratado.
  • Castilla-La Mancha: Chocolate, pistacho y melón deshidratado.
  • Castilla y León: Chocolate, fresa deshidratada, piñones y pipas peladas de calabaza.
  • Cataluña: Chocolate, manzana deshidratada y avellana.
  • Ceuta y Melilla: Chocolate, dátil y flor de hibisco deshidratada.
  • Comunidad de Madrid: Chocolate, almendra y melón deshidratada.
  • Navarra: Chocolate, arándano deshidratado y pipas peladas de calabaza.
  • Comunidad Valenciana: Chocolate, dátil, ralladura de naranja y limón.
  • Extremadura: Chocolate, higo seco y pistacho.
  • Galicia: Chocolate, kiwi deshidratado y nueces.
  • La Rioja: Chocolate, uvas pasas y arándano deshidratado.
  • País Vasco: Chocolate, arándano deshidratado y nueces.
  • Principado de Asturias: Chocolate, maíz frito (kiko) y manzana y arándano deshidratados.
  • Región de Murcia: Chocolate, ralladura de limón y pipas de calabaza pelada.

Trufas para endulzar la sobremesa

Paradores también apuesta por el disfrute de la sobremesa como un momento muy especial y sin prisas que quiere endulzar. Y ha optado igualmente por el chocolate, un producto que prácticamente gusta a todos, como un bocado dulce para el final de la comida o cena en cualquiera de sus restaurantes.

Dentro de la estandarización de estos detalles que dan ese toque final en el servicio de restauración se ofrecen trufas de chocolate con diversas coberturas, como almendra, pistacho, maíz frito, chocolate con leche o cacao. Una colección que se irá rotando en la oferta de cada Parador, que las elabora de manera artesanal. Incluso se ha creado una divertida variante infantil con coloridas bolitas de cereales.

Un dulce y placentero bocado para dejar en el cliente un buen sabor de boca.

Juan Carlos Ontoria