El cocido berciano se suma a la carta del Parador de Villafranca

Juan Carlos Ontoria

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Coincidiendo con la reapertura el pasado lunes de la hostelería en Castilla y León el parador de Villafranca del Bierzo, que reinició su actividad el 16 de febrero tras el cierre vacacional emprendido a comienzos del año, ha apostado por incorporar a su carta en la recta final de la temporada invernal uno de sus platos de cuchara estelares: el cocido berciano.

A partir de este fin de semana, los amantes de las legumbres podrán disfrutar de nuevo de este contundente y reconfortarte plato típico de esta comarca natural leonesa. Un menú que, por un precio de 23,5 euros, además del cocido completo, incluye también en esta edición como postre unas natillas con galleta e higos zupeiros del Bierzo, una especialidad local con un sabor agridulce a la que se aplica el tratamiento del marrón glacé.

El cocido berciano es similar al leonés, con los garbanzos, chacinas y verduras como protagonistas. La diferencia estriba en la incorporación, dependiendo de los casos, de androlla o botillo, embutidos similares de diferentes piezas porcinas adobadas de carne y corteza o huesos, respectivamente, metidas en tripa y sometidas a un proceso de ahumado y curación.

En el caso del establecimiento de la cadena hotelera pública, según explica su directora, Ana Domínguez, se han inclinado por elaborarlo con androlla “por la proximidad a Galicia” y porque el popular botillo ya lo ofrecen como un plato a parte en la carta guarnicionado con cachelos y repollo, con gran éxito, por cierto, entre su clientela.

El Parador villafranquino sirve el cocido en dos vuelcos. Primero llega a la mesa la sopa de fideos y luego de manera conjunta, los garbanzos, el repollo de la huerta, la patata cocida, el chorizo de León, la androlla, el lacón, el espinazo y el morcillo.

El cocido berciano también lleva tradicionalmente morcilla leonesa, distinta a la de Burgos que se hace con arroz, y si bien lo habitual es que a la hora de comerla se incorpore también al “séquito” que acompaña a los garbanzos, en el Parador han decidido presentarla frita con cebolla como aperitivo.

El cocido estará presente en la propuesta gastronómica del Parador “mientras que el tiempo acompañe”. Previsiblemente la oferta se prolongará hasta finales de abril. En cualquier caso conviene no descuidarse y no dejarlo para última hora porque con la cambiante situación climatológica el calor siempre se puede adelantar

Juan Carlos Ontoria