Cata histórica Marqués de Riscal

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Un paseo por la Historia de Marqués de Riscal

Expectación, ilusión, silencio. La impaciencia se palpa en el ambiente de la Ciudad del Vino, una cata muy especial está a punto de comenzar. Un viaje a través del tiempo en el que Marqués de Riscal descubre el sabor de 111 añadas de su historia.

Con fuego, calor y una pluma se degüella la primera de las botellas. Es un momento muy especial, los 14 expertos llegados de todo el mundo, lo esperan con anhelo. Un vino de 1862, la primera botella que se llenó de vino en La Rioja y se tapó.

La opinión de los asistentes a la histórica cata coincide al asegurar que no sólo continua siendo bebible después de 153 años, sino que está bueno. La cata comenzó con buen sabor, y así continuó en la mañana del 9 de noviembre, en la que se degustaron otros tantos caldos hasta 1884. Los asistentes se mostraron emocionados y sorprendidos de cómo se podían hacer esos vinos con los escasos recursos y conocimientos que se tenían en esa época. Expresiones de vinos que no tienen nada que ver con las actuales, y es que no se trata de una cata comparativa sino para disfrutar.

No todos los vinos tienen capacidad de envejecer, pero los de La Rioja lo consiguen y concretamente la zona en la que nos encontramos. En la tarde del mimo día se continuaron descorchando emociones. Fue el turno de las añadas de 1886 a 1909, que abrirían boca para la cena servida en el restaurante Gastronómico del Hotel Marqués de Riscal.

El día siguiente se iniciaría con la cata de 1910, y en diferentes bloques se llegaría a 1964, dejando paso a la cata de Barón de Chirel, el vino más venerado de Marqués de Riscal, de 1986 a 2012. El broche perfecto para este histórico evento con 111 protagonistas, 111 botellas de 111 añadas con 111 testimonios diferentes en su interior.