Jornadas del cocido en paradores gallegos para entonar el Entroido

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El mes de febrero, con la inminencia de las fiestas del Entroido -el Carnaval ancestral gallego- y antes de dar paso a los cuaresmales potajes de vigilia, es un buen momento para dar cuenta de un reconstituyente y contundente cocido gallego con todos sus sacramentos. Una de las joyas de la cocina de las tierras del noroeste y que constituye una fórmula ideal para combatir de manera deliciosa las jornadas de frío.

Tradicionalmente por estas fechas -mes por excelencia de las matanzas del cerdo- los paradores gallegos suelen rendir homenaje a este reconfortante plato -uno de los guisos más tradicionales de nuestra gastronomía- que, a diferencia de los cocidos que se elaboran en otros puntos de España con los garbanzos como legumbre protagonista, suele incorporar como principal peculiaridad lacón, cacheira (careta de cerdo) y grelos (tallos tiernos del nabo).

Unas jornadas de las que este año los amantes de los platos de cuchara pueden disfrutar, con alguna variación de fechas, en los paradores de Ribadeo, Vilalba, Ferrol, Cambados, Pontevedra y Baiona.

Tras la estela de Cunquerio en Ribadeo

En Ribadeo las jornadas gastronómicas se extienden hasta el Martes de Carnaval y están inspirada en el poeta, periodista y gastrónomo Álvaro Cunqueiro que describía la cocina del Carnaval como una cocina necesariamente agudizadora de los sentidos y “de la que se dice que platos tan típicos de esa singular y rica etapa del Don Carnal gallego, como es la cachuca o chacheira del cerdo, el atento e inteligente comensal podrá distinguir y paladear hasta 27 sabores diferentes”.

Como aperitivos para compartir llegan a la mesa empanada gramada de zorza (picadillo), manitas de cerdo en salsa de matanza y croquetas de cocido. Tras la sopa hay opción a elegir entre un lacón con grelos y chorizo o un completo cocido galego de Entroido., para rematar con los dulces típicos de estas fechas: leche frita, filloa rellena de crema con miel y orella u oreja de Carnaval. Por 25 euros.

Vilalba, con botelo o sin botelo

Sin abandonar la provincia lucense, en Vilalba se ofrece durante todo febrero. Se sirve por encargo, pero además lo tienen fuera de carta como plato recomendado durante los fines de semana en el Comedor Enxebre.

Con una diferencia de tres euros (40 versus 37 con bebidas y cafés incluidos) se puede elegir entre un cocido con botelo o sin este peculiar embutido con la misma composición que el botillo pero que se embute en el estómago del cerdo. A ello se suma la sopa, el lacón, el chorizo, la cacheira, la costilla de cerdo salada, los garbanzos, las patatas, los grelos y filloas saladas, acompañado de pan de Martiñán. Y como postre, las imprescindibles filloas dulces y las orejas.

Laconadas ferrolanas

Las “Laconadas 2020” del Parador de Ferrol, que tienen mucho tirón especialmente para grupos, están vigentes hasta el comienzo de la Cuaresma, por lo que se les pondrá fin el día 26, Miércoles de Ceniza. Un menú que únicamente está disponible bajo reserva y que por un precio de 27 euros incluye la sopa de cocido con su filloa salada, la laconada (lacón, chorizo, costilla, grelos y patata) y, como postre, orejas y torrijas con crema de vainilla. Todo ello regado con tinto crianza Armentia y Madrazo de la DO Rioja, cafés e infusiones.

Tres menús a 25 euros en tierras de Pontevedra

Algo más al sur, en tierras pontevedresas se pueden degustar tres menús con esta propuesta gastronómica en los que tampoco se andan con preámbulos y van directos al grano. Sopa, cocido completo y postre, con bebida, cafés e infusiones por 25 euros. En el Parador de la capital y en Cambados está disponible todos los viernes, sábados y domingos hasta finales del mes de marzo y se remata con filloa rellena de crema de manzana, mientras que en Baiona el O Cocido Enxebre se sirve solo sábados y domingos hasta el 29 de febrero y ha apostado como postre por las natillas caseras con teja.

Juan Carlos Ontoria